Salmón al horno (fragmento de novela)

Pensar o no pensar, esa es la cuestión. Pensar o no pensar, esa es la misión. A nadie le viene mal un toque de locura. A nadie le viene mal sentirse ángel de vez en cuando. Solo te faltan las alas para creértelo, porque lo que es el halo, creo distinguir cierta luminosidad circular sobre tu cabeza.

(Fragmento de la novela Salmón al horno).

Monólogo del Salmón


El hombre se sigue aferrando a lo intangible, a un Dios que no ha hecho nada por evitar masacres y mutilaciones. A mí que no me anden con infantilismos, ¡yo quiero señales!, no solo pelos. Pero nos gusta ser pueriles y precisamos una justificación por barata que sea. Me voy por la opción del calvo Silvio, también prefiero hablar de cosas imposibles, de lo posible ya se sabe demasiado. Amén.

(Otro fragmento de la novela Salmón al horno).

© Adrian R. Morales

Con el siquiatra. Consulta cuatro.

Ilustración: Ulrike Vater

¿Por qué admira tanto a la Madre Teresa? ¿Porque para ella el placer radicaba en estar con el lodo hasta las rodillas, mitigando el sufrimiento de niños pobres y enfermos? No se torture más, usted no va a cambiar la historia. Siempre habrá alguien que dé el beso y otro que simplemente ofrezca la mejilla, personas que amarán más los números que las palabras. 

Faragmento de la novela en preparación Salmón al horno.

© Adrian R. Morales