Indagación del choteo

"lol wut" by Stfuah

Revisando viejos archivos me encontré con Indagación del choteo, una brillante conferencia del intelectual y filósofo cubano Jorge Mañach (1898-1961). He aquí un fragmento que no tiene desperdicio.

Hubiera errado mucho su propósito esta conferencia si dejara la impresión de que, al condenar el choteo sistemático, he querido también desestimar o menospreciar aquellas manifestaciones del jovial ingenio que son la sal de la vida, o aquella alegría limpia y sana cuyo cultivo es, precisamente, la consigna de nuestro tiempo. La misma burla es a veces lícita y necesaria: «cosas hay –decía Gracián– que se han de tomar de burlas, y tal vez las que el otro más de veras»; pero «el mismo nombre de sales está avisando cómo se han de usar», y lo detestable es tan sólo «venir a parar en hombre de dar gusto por oficio, sazonador de dichos y aparejador de la risa».

La alegría es aún más apetecible, porque cuando es alegría auténtica, denuncia una juventud interior, una riqueza de vitalidad que multiplica nuestro entusiasmo para todas las faenas del esfuerzo. Si por algo el arte de nuestro tiempo sustenta una briosa reacción contra el romanticismo de nuestros mayores, es precisamente porque al romanticismo –melancólico y lacrimoso– le faltaba esa energética alegría del hurra, que estremece, como una conquista o como una aspiración, hasta el arte más dramático de la hora actual.

(1928)

Jorge Mañach. Imagen perteneciente al archivo fotográfico de la revista Bohemia.

La foto (9)

dinner in the sky

dinner in the sky 2

dinner in the sky 3

Tenía que ser en París, donde el romanticismo viene ahora acompañado de adrenalina. ¿A quién no le gustaría vivir esta experiencia de cenar suspendido en las alturas?

La madrugada del 20 de enero saliendo del tren

Kiss Kiss by WinglessBird

"Kiss Kiss" by WinglessBird

Nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde. Hoy 24 de octubre hago mía esa frase por una razón muy específica y simple. Me he dado cuenta y reconozco que lo que sentía por mi ex no ha muerto. Esos sentimientos siempre estuvieron ahí, agazapados, esperando encontrar su cauce nuevamente.

Hace cuatro meses y medio terminamos y días atrás nos volvimos a ver. Me estremecí con el abrazo, con el roce de manos, las piernas me volvieron a temblar como la primera vez. Son señales inequívocas del lazo tan fuerte que está latente entre dos personas que han compartido años de verdadera y profunda relación. Anoche tuvimos un encuentro mágico e hicimos el amor en una azotea de Naco, luego de compartir shots de la mejor mamajuana que he probado y de exquisitos bocadillos.

Ella no conoció a nadie en estos meses. Yo, en cambio, perdí mi tiempo en una relación estéril, con una persona no apta para amar y de poca sensibilidad. Pero gracias a ese frustrado intento de formalizar una unión, pude discernir entre lo que vale y lo que no. Una vez más compruebo que no todo lo que brilla es oro.

Dicen que segundas partes nunca fueron buenas. Pero como la vida no tiene un libreto, lo mejor es dejarse llevar, fluir y soñar, añorar ser feliz, no desistir de los intentos y mostrarles a los demás cuál es su valor. Y si la persona que se muere por estar a tu lado te confiesa que siempre te esperó, te trae su corazón en la mano y está dispuesta a remendar los destrozos que me ocasionaron…, coño, no le des más vueltas al asunto, vuelve a montarte en ese tren.

Esta canción de La Oreja de Van Gogh fue hecha para nosotros. Era nuestro himno, nos la cantábamos el 20 de cada mes. Mi chiquita no se olvidaba nunca de una fecha, un aniversario, era como yo, de detalles, con el romanticismo a flor de piel y las mismas ganas de desvivirse por mí, por verme feliz. Gustos afines, buen sentido del humor, cero traumas sexuales (me llevaba al séptimo cielo), me dejaba escoger la emisora en su carro, no le molestaba mi sudor y me decía «te quiero» todas las veces que fueran necesarias…

Como dice Fito, «¿quién dijo que todo está perdido?, yo vengo a ofrecer mi corazón».

20 DE ENERO

Pensé que era un buen momento,
por fin se hacía realidad,
tanto oír hablar de tu silencio,
dicen que te arrastra como el mar.

Llené de libros mi maleta,
también de fotos tuyas de antes,
dibujé tu sonrisa junto a la mía,
me dormí con tu abrigo en el sofá.

Quiero estar a tu lado,
quiero mirarte y sentir,
quiero perderme esperando,
quiero quererte o morir…

Y en el momento que vi tu mirada buscando mi cara,
la madrugada del 20 de enero saliendo del tren,
me pregunté que sería sin ti el resto de mi vida,
y desde entonces te quiero y te adoro y te vuelvo a querer.

Cogí un tren que no dormía,
y vi tu cara en un cristal,
era un reflejo del sol de mediodía,
era un poema de amor para viajar.

Quiero estar a tu lado,
quiero mirarte y sentir,
quiero perderme esperando,
quiero quererte o morir…

Y en el momento que vi tu mirada buscando mi cara,
la madrugada del 20 de enero saliendo del tren,
me pregunté que sería sin ti el resto de mi vida,
y desde entonces te quiero y te adoro y te vuelvo a querer.

Te perdí y no te perderé,
nunca más te dejaré.
Te busqué muy lejos de aquí,
te encontré pensando en mí.

Y en el momento que vi tu mirada buscando mi cara,
la madrugada del 20 de enero saliendo del tren,
me pregunté que sería sin ti el resto de mi vida,
y desde entonces te quiero, te adoro y te vuelvo a querer.

(Una cuña: más adelante daré a la luz una entrevista inédita con este grupo; los conocí en La Habana, en la feria Cubadisco 2002).