Lo inesperado

"Michelangelo´s David 2" by Stitch 84

 

Lo inesperado

Ante el David de Miguel Ángel

Una mujer no puede detenerse

ante este hallazgo,

ni acariciar el mármol,

ni soñar.

Debe emprender la huida.

Apenas tiempo hay para pensar…

Una mujer que tiene ya su vida,

que debe postergarse a ser jamás,

¿cómo se atreve,

se queda detenida,

perdido ya el idioma y las palabras,

olvidadas la fuerza y la medida?

Cuando al mirar adentro ve tan hondo,

en el hombre de mármol la poesía.

Tomado de: Diana María Ivizate González: Hallar el sitio, Editorial Homagno, Miami, Florida, 2008.

La foto gourmet (8)

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© Joseba M. Arginzoniz Martin

POEMA CI

La criatura de isla paréceme, no sé por qué, una criatura distinta.
Más leve, más sutil, más sensitiva. Si es flor, no la sujeta la raíz; si es pájaro, su cuerpo deja un hueco en el viento;
si es niño, juega a veces con un petrel, con una nube…
La criatura de isla trasciende siempre al mar que la rodea y al que no la rodea.
Va al mar, viene del mar y mares pequeñitos se amansan en su pecho, duermen a su calor, como palomas.
Los ríos de la isla son más ligeros que los otros ríos.
Las piedras de la isla parece que van a salir volando…
Ella es toda de aire y de agua fina.
Un recuerdo de sal, de horizontes perdidos, la traspasa en cada ola, y una espuma de barco naufragado le ciñe la cintura, le estremece la yema de las alas…
Tierra firme llamaban los antiguos a todo lo que no fuera isla.
La isla es, pues, lo menos firme, lo menos tierra de la Tierra.

© Dulce María Loynaz (Poemas sin nombre, 1953)

La foto gourmet (7)

"Pulang to Home" by © Hendra Darma

"Pulang to Home" by © Hendra Darma


NO ES MÁS

por selva oscura…

un poema no es más
que una conversación en la penumbra
del horno viejo, cuando ya
todos se han ido, y cruje
afuera el hondo bosque; un poema

no es más que unas palabras
que uno ha querido, y cambian
de sitio con el tiempo, y ya
no son más que una mancha, una esperanza indecible;

un poema no es más
que la felicidad, que una conversación
en la penumbra, que todo
cuanto se ha ido, y ya
es silencio.

© Eliseo Diego (1920 – 1994). Poema perteneciente al libro Aquí he vivido (Ediciones Especiales, Instituto Cubano del Libro, 2000).

Qué gratos recuerdos me han traído estos versos de uno de los grandes hombres de las letras cubanas e hispanoamericanas. Qué suerte tuve de haberlo conocido personalmente. La oportunidad se dio meses antes de él fallecer. Mis amigos Diana Ivizate e Iván González Cruz, muy allegados a Eliseo, me lo presentaron el día que lo invitaron a la Facultad de Lenguas Extranjeras de la Universidad de La Habana –donde Diana y yo estudiábamos– para dar una conferencia sobre su poesía. De más está decir que cautivó al auditorio con esa humildad que lo caracterizaba. En este enlace pueden conocer otros poemas de quien fuera candidato en varias ocasiones al premio Cervantes, y merecedor del Premio Internacional de Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo, en 1993.

Ocultas fragancias que golpean

Hoy les traigo tres poemas de Diana María Ivizate González (Pinar del Río, Cuba, 1972). Me ha colmado de alegría saber que mi buena amiga -del aula 11, de los dulces de naranja agria de Guanabacoa-, ha publicado otro poemario, Hallar el sitio (Editorial Homagno, Miami, 2008). Mientras nos llegan los nuevos versos, disfrutemos de estos, pertenecientes a Ocultas fragancias que golpean (Valencia, 2002):

alas_by_torechu

"Alas" by Torechu

Las alas

Duende, espera a mañana, por favor,
mañana salgo de mi caparazón:
romperé tus amarras y le diré al verdugo
que no te obligue más a este paisaje,
te secaré los ojos
y te pondré las alas.
Te amaré cerca o lejos de tus viejos grilletes
y besaré tu vuelo que de infeliz detuve
mientras tejo.

"Inner Time" by Cybergranny

"Inner Time" by Cybergranny

La sonrisa

Aquí donde me ves,
no soy quien piensas,
te estoy llamando a gritos desde adentro,
te miro y te sonrío
y no me oyes
pero por dentro grito, hasta que tiemblas.
Aquí donde me ves,
nada imaginas,
de estos largos lamentos de mi alma,
de esta mano que agito sin respuesta
cuando te digo adiós y me despido
con la sonrisa viva,
el alma muerta.

"Evening Dreamer" by Ninquelen

"Evening Dreamer" by Ninquelen

El paso de un ángel

Poseída por ti,
alma que pasas sin saber qué has hecho,
un roce de tus alas ha bastado
para tirar abajo mi universo,
pedazos que se rompen sólo siento,
las mariposas mueren contra el techo
los manantiales sólo han sido charcos,
la luna un viejo espejo;
siento como se rompen los cristales,
otras almas se quedan a lo lejos,
debajo de estos escombros pasajeros
que van cayendo
sólo a ti veo.

Ocultas fragancias que golpean es un testimonio íntimo y vehemente de los últimos años de la autora en su país natal, Cuba, que se completa y culmina con su llegada a España. Nos encontramos ante un libro que aúna veintiséis poemas, en los que se expresa una sensibilidad que seduce por su coloquialismo confesional que otorga una rápida complicidad con el lector. La pasión existencial que se desprende de cada uno de sus textos nos da la historia de un exilio espiritual donde el amor y la soledad inspiran la poesía”.

¿Y si al morir no nos acuden alas?

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SONETOS A LA VIRGEN

III

Cautivo enredo ronda tu costado,
pluma nevada hiriendo la garganta.
Breve trono y su instante destronado
tiemblan al silbo si suave se levanta.

Más que sombra, que infante desvelado,
la armadura del cielo que nos canta
su aria sin sonido, su son deslavazado
maraña ilusa contra el viento anda.

Lento se cae el paredón del sueño;
dulce costumbre de este incierto paso;
grita y se destruyen sus escalas.

Ya el viento navega a nuevo vaso
y sombras buscan deseado dueño.
¿Y si al morir no nos acuden alas?

© José Lezama Lima
(Perteneciente al poemario Enemigo rumor. La Habana, 1941)