Somos vibraciones

cuencos tibetanosAlgunos sonidos nos llevan a la paz más profunda. Otros nos conducen a estados mentales de ensoñación o trance. Por supuesto, no faltan sonidos para alegrarnos o entristecernos. ¿Cuál es el motivo? La respuesta es muy simple: somos vibración y como tal, tenemos la capacidad de alterarnos a partir de la audición y percepción de otra vibración o sonido.

De este tema fascinante y necesario estaré escribiendo próximamente. En su blog Mirando las musarañas, Bea cita a Andrea, quien en su bitácora Sendero de luz hace una introducción a los cuencos y campanas tibetanos.

Andrea refiere que los cuencos tibetanos, las campanas, los cimbals, los gongs y demás instrumentos musicales de gran poder, se han convertido en los grandes aliados de todo tipo de terapias vibracionales y energéticas, pues se les considera elementos de gran utilidad en las prácticas terapéuticas dispensadas por profesionales de la medicina holística.

Derribar las barreras mentales para practicar la vida

Cayena.com.do

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La discapacidad ha sido percibida en distintos  períodos históricos y civilizaciones y descrita como una realidad humana. Debemos entender que más que un impedimento físico tenemos una deficiencia sobre la vida, de amar sin condiciones, esa discapacidad que nos lleva a menospreciar al otro. Es tiempo de formar una red en la que todos seamos responsables del otro, donde no exista egoísmo y construyamos un mundo más tolerante, lleno de oportunidades y digno para todos los seres humanos.

Para leer el artículo completo de Franz B. Comarazamy, entra a Cayena.