Siento, luego veo

bellas artes tactil

Venus de Milo

Todavía es posible asistir a «Siento, luego veo» en la Galería Nacional de Bellas Artes. Se trata de una exposición para ser vista y tocada, compuesta por esculturas y objetos provenientes del Museo del Louvre. La muestra itinerante es parte de la celebración del bicentenario del nacimiento de Louis Braille, creador del alfabeto que lleva su nombre.

«Siento, luego veo» está compuesta por 16 réplicas de esculturas grecorromanas de fama universal, como La Venus de Milo, el Laoconte y el Gladiador de Borghese, las cuales forman parte de la Galería Táctil del famoso museo parisino.

La muestra, dirigida principalmente a personas no videntes o de escasa visión, ha sido auspiciada por la Embajada de Francia, el Patronato Nacional de Ciegos y la Alianza Francesa. La completan esculturas modernas, talladas en madera, del artista dominicano Juan Trinidad, y réplicas de piezas precolombinas creadas por los Hermanos Guillén.

La exposición, que se ha presentado con gran éxito en diversas ciudades de Europa y América, cuenta con guías entrenados y fichas explicativas, en español y braille, así como con facilidades para el desplazamiento de personas con dificultades motoras.

La Gioconda no quiere té

"Mona Lisa" by Photographynetworks

"Mona Lisa" by Photographynetworks

«La Gioconda», o Mona Lisa, emblemático cuadro de Leonardo Da Vinci, fue víctima del ataque de una turista rusa el pasado 2 de agosto. De acuerdo con un portavoz del Museo del Louvre, donde se encuentra la obra que el maestro italiano pintó entre 1503 y 1506, el cuadro no sufrió daños gracias al cristal blindado que lo protege.

El arma usada fue una taza de té de porcelana que la vándala había introducido en el lugar escondida en su bolso. A pesar de la gran afluencia de público –los primeros domingos de cada mes la entrada es gratuita a los monumentos de París–, las cámaras de vigilancia instaladas en la sala de «La Gioconda» identificaron a la turista, quien fue arrestada en pocos minutos.

Muchos se preguntan por qué la rusa no le lanzó una botella de vodka en lugar de una taza de té.