Ver demasiada televisión, señal de infelicidad

TV_addiction_by_azrim

"TV Addiction" by Azrim

No había que hacer un estudio para demostrar que los adictos a la televisión son personas menos felices y con más frustraciones. A esas conclusiones no es difícil llegar. Pero encontré en mi panel de control este borrador de hace un año, tomado del periódico El Clarín y quise compartirlo por la vigencia del tema.

(SEGÚN ESTUDIO REALIZADO EN ESTADOS UNIDOS QUE DURÓ 34 AÑOS Y ABARCÓ A 45.000 PERSONAS)


Los que se sienten infelices ven mucha más televisión que las personas felices


Los que están más contentos con su vida dedican menos tiempo a la pantalla y más a leer y al sexo.

Basta con imaginar el efecto de «tercero en discordia» que el televisor puede tener en una pareja. Basta con entender que hay quienes lo prenden para tapar baches, para llenar vacíos y terminan haciendo de su uso una adicción: experimentan un placer efímero, pero a la larga son más infelices.

Aunque nadie podría asegurar si es que las personas infelices miran más televisión o el exceso de televisión hace a las personas menos felices, sociólogos de la Universidad de Maryland (Estados Unidos) llegaron a una conclusión: quienes se consideran felices pasan más tiempo leyendo, teniendo sexo o encontrándose con otras personas mientras que quienes se sienten infelices pasan muchas más horas hipnotizados frente a la pantalla.

Para llegar a esta conclusión analizaron durante 34 años la información de 45.000 personas. Concluyeron que mirar televisión puede hacer sentir bien en el corto plazo, pero puede ser parte de un estado de infelicidad general. «El patrón de uso diario de la televisión es dramático. La gente ‘no feliz’ ve un 30% más de televisión por día que la gente ‘muy feliz», indica el trabajo publicado en Social Indicators Research.

Leer más de esta entrada

Anuncio publicitario

Blanca Kais, como la turmalina

Cayena.com.do

Cayena.com.do

La portada de Cayena trae hoy la entrevista que le realicé a la escritora dominicana Blanca Kais Barinas. Pueden acceder al texto completo en el sitio de la revista.

ARM: San Cristóbal te debe mucho. Allí presides el Centro Duartiano y tu labor con los jóvenes, como directora de la Casa de la Cultura, es meritoria.

BK: Bueno, espero que sea meritoria. Necesitamos relevo, a la juventud le hace falta orientación y apoyo. Uno se desespera porque quiere hacer más… Tengo dos experiencias hermosas. A veces llamo a los niños limpiabotas del parque para leerles cuentos. Un día uno de ellos se me quedó mirando muy atento, y al preguntarle por qué me miraba así, me dijo: “es que yo nunca había oído un cuento”. En otra oportunidad fui a una escuela de barrio, de bajos recursos, a dar una charla sobre la importancia de la lectura. Cuando iba por la calle, un niño me gritó: “¡Blanquita, Blanquita, ya tengo un libro!”. Él lo expresaba como si tuviera un tesoro, como si fuera un premio. Para mí resultó ser el mayor premio, ver que un niño, a quien yo incentivé a leer, ya estaba leyendo. Eso es bello.

ARM: ¿Cómo te sientes al ver crecer a tus alumnos en el mundo artístico?

BK: Es una bendición asistir a sus exposiciones, verlos iniciarse en los caminos del arte y hacerse hombres y mujeres de bien. Muchos de esos jóvenes se han destacado en la literatura, en sus actitudes ante la sociedad. El trabajo ha sido duro, difícil, pero he visto los resultados.

La frase (33)

vanessa_ramirez-espaciotiem

"Espacio tiempo" by Vanessa Ramírez

«Si no quieres perderte en el olvido tan pronto como estés
muerto y corrompido, escribe cosas dignas de leerse
o haz cosas dignas de escribirse».
(Benjamin Franklin)