Los hombres tristes

"Teaparty of a Lonely Man" by inObrAS

De los poemas que declamaron en la inauguración los escritores invitados al III Festival Internacional de Poesía Santo Domingo 2011, me quedó en la memoria uno del español Luis García Montero. Todos nos hemos sentido así alguna vez. Dedicado a los poetas en su día.

LOS HOMBRES TRISTES

Los hombres tristes
que tienen en sus ojos un café de provincias,
que no saben mentir como quien dice,
que se esconden detrás de los periódicos,
que se quedan sentados en su silla
cuando la fiesta baila,
que gastan por zapatos una tarde de lluvia,
que saludan con miedo,
que de pronto una noche se deshacen,
que cantan perseguidos por la risa,
que abrazan, que importunan hasta quedarse solos,
que retornan después a su tristeza
igual que a su pañuelo y a su vaso de agua,
que ven cómo se alejan las novias y los barcos,
esos hombres manchados por las últimas horas
de la ocasión perdida,
se parecen a mí.

Melomanía nublada

Luego de días lluviosos y grises salió el sol por un momento. La música siempre queda. He aquí algunos de los temas que sonaron en esta orilla:

Google recuerda a Cézanne

Siempre es grato abrir la página de inicio de Google y ver que el buscador número uno de internet se hace eco de las grandes efemérides. Hoy no es la excepción. El «google doodle» de este día, 19 de enero de 2011, conmemora el 172 aniversario del nacimiento del pintor francés Paul Cézanne, padre del arte moderno.

Aunque en vida no tuvo el reconocimiento que merecía, Cézanne dejó un legado artístico que inspiró a creadores de la talla de Picasso, Braque y Gris, quienes también exploraron la simplificación geométrica y los fenómenos ópticos abordados por el postimpresionista francés. Matisse admiraba su utilización del color y Picasso desarrolló la estructura de la composición plana de Cézanne para crear el estilo cubista. Según Picasso, Cézanne era su único maestro. «No creáis que me limitara a mirar sus cuadros… Pasé años estudiándolos… Cézanne era como un padre para todos nosotros», dijo.

Imposible no acordarme del poema Rojo cinabrio, del peruano Carlos Oliva, publicado en este blog en noviembre de 2008. He aquí un fragmento:

… No murió Cézanne de muerte natural,
Artificial o accidental
(Sabía desmayarse/
Desvanecerse entre los viñedos);
Tampoco por sentir con la percepción;
Tampoco por pensar como el melocotón
(De manera aduraznada ser y ver),
No por abandonarse bajo la lluvia nocturna
Ni por mirar fijamente el infinito
Imperfecto…

Lo dijo un cantautor (15)

"Chaplin" by X_TAKASHI_X

Lo dijo el cantautor Luis Eduardo Aute, pero le pone voz Joan Manuel Serrat, en una versión incluida en el disco homenaje «Mira que eres canalla, Aute».

De alguna manera
tendré que olvidarte,
por mucho que quiera
no es fácil, ya sabes,
me faltan las fuerzas,
ha sido muy tarde
y nada más, y nada más,
apenas nada más.

Las noches te acercan
y enredas el aire,
mis labios se secan
e intento besarte.
Qué fría es la cera
de un beso de nadie
y nada más, y nada más,
apenas nada más.

Las horas de piedra
parecen cansarse
y el tiempo se peina
con gesto de amante.
De alguna manera
tendré que olvidarte
y nada más, y nada más,
apenas nada más.

Si pregunta por mí…

NOCTURNO Y ELEGÍA
(fragmentos)

Si pregunta por mí dale estos ojos,
estas grises palabras, estos dedos,
y la gota de sangre en el pañuelo.
Dile que me he perdido, que me he vuelto
una oscura perdiz, un falso anillo
o una orilla de juncos olvidados;
dile que voy del azafrán al lirio.

Dile que quise perpetuar sus labios,
habitar el palacio de su frente.
Navegar una noche en sus cabellos.
Aprender el color de sus pupilas
y apagarme en su pecho suavemente,
nocturnamente hundido, aletargado
en un rumor de venas y sordina.

Ahora no puedo ver aunque suplique
el cuerpo que vestí de mi cariño,
me quedé fijo, roto, desprendido.
Y si dudáis de mi creed al viento,
mirad al norte, preguntad al cielo.
Y os dirán si aún espero o si anochezco.

¡Ah! Si pregunta dile lo que sabes.
De mí hablarán un día los olivos
cuando yo sea el ojo de la luna,
impar sobre la frente de la noche,
adivinando conchas de la arena,
el ruiseñor suspenso de un lucero
y el hipnótico amor de las mareas.

Es verdad que estoy triste, pero tengo
sembrada una sonrisa en el tomillo,
otra sonrisa la escondí en Saturno
y he perdido la otra no sé donde.
Mejor será que espere a medianoche,
y a la vigilia del tejado fría.

(Uno de los grandes poemas de Emilio Ballagas, escrito en 1937).