Amy se une al funesto Club 27

La muerte le llegó este sábado a Amy Winehouse con un boleto para el funesto “Club 27”, al que pertenecen un grupo de jóvenes que marcaron la escena musical.

Tras una carrera meteórica de innegable talento pero de excesos peligrosos, la cantante inglesa se unió a otros famosos que fallecieron a la temprana edad de 27 años: Jimi Hendrix, Janis Joplin, Jim Morrison, Kurt Cobain, Brian Jones, Robert Johnson… La página de Wikipedia dedicada al club no tardó ni dos horas en actualizar la lista.

A esta edad tabién perecieron algunos actores, pintores, deportistas, poetas…, como Brandon Lee, Jonathan Brandis, Jean-Michel Basquiat y Andrés Escobar.

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Amy Winehouse ya no vive aquí

Amy Winehouse 1983 - 2011 (Foto: Alcoholicpixie-d41f6ia)

Londres, Inglaterra. Pocos fans de Amy Winehouse y algunas decenas de periodistas se aglomeraron frente a la casa donde murió la cantante británica, la tarde de este sábado en Camden, al norte de Londres. Uno de los vecinos de Amy habló con la prensa y relató que escuchó mucho ruido y algunos gritos de mujer en la madrugada.

“No puedo decir que eran gritos de Amy Winehouse, pero oímos mucha confusión en las últimas horas que, aparentemente, venían de la casa de ella”, dijo el habitante de Camden Square, que se identificó como Derrick. “Ella era una gran vecina, no me incomodaba para nada”, aseguró.

Con un talento vocal impresionante, la cantante británica de 27 años era el extremo de dos características opuestas: talento y polémica. Con una capacidad vocal incuestionable, sus espectáculos eran opacados por su principal problema: el abuso de alcohol y drogas.

Esta es una de las canciones de Amy que más me gustan, Love Is A Losing Game, de su álbum Back to Black, presentado en febrero de 2007.

Though I’d bet on blind
Love is a faith resign
Memories mar my mind
Love is a faith resign

Over futile odds
And laughed at by the gods
And now the final frame
Love is a losing game

La popular Susan Boyle se reinventa

Susan Boyle (PA Photos / Landov)

Susan Boyle (PA Photos / Landov)

Dijo en CNN, como para que el mundo entero tuviera conocimiento, que no necesitaba cambiar. Tal vez hace mucho se resignó o se tomó demasiado en serio lo que Antoine de Saint-Exupéry dice en su obra maestra El Principito: “Lo esencial es invisible para los ojos”. No me atrevo a afirmar que su perenne imagen desaliñada le tenga sin cuidado ante tanta seguridad y confianza en su bella voz. Lo cierto es que Susan Boyle, la concursante del reality show “Britain’s Got Talent” que es más popular en Youtube que el presidente estadounidense Barack Obama, se ha sometido a un ligero cambio de imagen.

Pero la Cenicienta escocesa, como también la ha bautizado la prensa, no es la primera vez que irrumpe en un concurso de talentos. Tras convertirse en la cantante del momento, varias grabaciones de Susan han salido a la luz. Una de ellas nos la presenta a los 22 años, en 1984, en un concurso local, interpretando el éxito de Barbra Streisand “The Way We Were”. Fíjense cómo alguien le da un beso.

Nadie advirtió su potencial y para colmo recibió humillaciones. En 1995 y con 33 años, en la audición para el programa “My kind of people”, el comediante Michael Barrymore, conductor del espacio, se burló de la aspirante a estrella. Mientras la escocesa cantaba, Barrymore hacía muecas a sus espaldas y llegó a recostarse en el piso para intentar ver debajo de su falda. Susan trató de mantenerlo alejado con patadas.

A sus 47 años, aun sin saber si llegará a la final de “Britain’s Got Talent”, la sensacional Susan ya tiene ofertas para grabar, de parte de la casa discográfica Sony BMG. Pero no todas las ofertas han sido decorosas. Según el periódico británico “The Sun”, la productora estadounidense de películas para adultos “Kick Ass Films” le ha ofrecido a Susan un contrato de un millón de dólares por perder su virginidad frente a las cámaras, oferta que expira en unos días y dudo que la recatada escocesa acepte.

En lo que llegan el disco, las grabaciones y las presentaciones, disfrutemos de esta electrizante versión de “Cry Me A River”, tema que desde que el “Daily Record” dio a conocer hace unos días, ha sido escuchada por más de cinco millones de personas. La canción fue escrita en 1953 para la reina del jazz Ella Fitzgerald y la han hecho suya Barbra Streisand, Diana Krall, Linda Ronstadt, Shirley Bassey, Rick Astley, Olivia Newton John, Nina Simone, Frank Sinatra, Norah Jones, Etta James, Dinah Washington, Ray Charles y una larga lista de intérpretes de disímiles géneros y estilos, incluidos Björk y Maná. Nada que ver con el “Cry Me A River” de Justin Timberlake.

La versión de Susan es de 1999 y se incluyó en el álbum para una obra de caridad “The Millenium Celebration”, del que solo se editaron mil copias.

Pobre Amy

Illustration by Fabulosity

Illustration by Fabulosity

Amy Winehouse no sale de una para entrar en otra. A la cantante británica se le vio ayer en una comisaría londinense luego de ser acusada por agredir a una seguidora durante un baile de beneficencia en Londres el pasado septiembre.

Según reportes policiales, la cantante de 25 años, que acaba de reinsertarse en la vida londinense tras dos meses de descanso en la caribeña isla de Santa Lucía –para recuperarse de sus adicciones y mejorar su salud–, se presentó “voluntariamente” a su cita con los agentes.

Amy, acusada de agresión común y puesta en libertad bajo fianza, deberá comparecer el próximo 17 de marzo ante el tribunal de la localidad de Westminster. La intérprete de “Rehab”, que solía vivir en el bullicioso barrio londinense de Camden, se trasladó a una zona residencial de las afueras de la capital para huir de las tentaciones que en los últimos meses la pusieron al borde de la muerte.

De acuerdo con la prensa británica, Winehouse también afronta un proceso de divorcio –de su esposo Blake Fielder-Civil, actualmente tras las rejas por romper las condiciones de su libertad condicional–, después de que éste iniciara los trámites por sospechar que la artista le había engañado durante su estancia en el Caribe.

Y mientras esperamos la total recuperación de este atribulado ícono de la música popular, les dejo con un par de videos. El primero, el momento del piñazo a la fan –Amy, eso no se hace–; el segundo, una lamentable versión de “Beat It” –qué habrá dicho Michael Jackson?– a duo con Charlotte Church, en el show de esta última. Noten la cara de molesta de Charlotte.