Cómo hacer cine (lecciones décima y oncena)

"Nude Photographer" by Digitalarticulation

DÉCIMA LECCIÓN
Nunca trabajes en el papel tus movimientos de cámara. Llega a los sitios pensando que no vas a mover la cámara, que no vas a iluminar, que no vas a inventar. Llega vacío, sin la menor intención. Echa a andar el motor de la cámara y vive. No crees escenas, crea accidentes. Esos accidentes no los crees en dirección a la cámara. Tú no estás haciendo una película, estás metido en un accidente. Parte del accidente son tus movimientos de la cámara.

DECIMOPRIMERA LECCIÓN
Y de pronto el gran placer. Una toma pensada con la cámara opinando con luz artificial, con «Actuaciones» (¡un verdadero postre!).

En verdad te digo, por este camino puedes llegar a hacer películas de Hollywood de los años 40. Si quieres ser un gran cineasta de vanguardia, vuelve a filmar «Lo que el viento se llevó», exactamente igual, con actores de cuerpos gemelos a los de Clark Gable y Vivien Leigh. Si logras que tu película no pueda distinguirse de la original, has pasado a la historia.

© Alejandro Jodorowsky

Cómo hacer cine (novena lección)

"Naked True About Apple" by Gutku

NOVENA LECCIÓN

No importan los movimientos de la cámara. Ella debe moverse sólo cuando no se puede quedar quieta. Tú llevas el alimento en la mano. La cámara es un perro. Hazla que con hambre siga al alimento. El hambre hace que el animal se borre. No hay perro, hay hambre, no hay cámara. Hay acontecimientos. Nunca te puedes comer la manzana entera en el mismo instante. Tienes que dar mordiscos. Mientras comes tienes una parte. Debes saber que el trozo que mascas no es la manzana entera. Nunca puedes tener la manzana entera en la boca porque por muy grande que sea tu boca, no puede caber en ella el fruto que es parte del árbol ni el árbol que es parte de la tierra. La pantalla es tu boca. Allí entran pedazos. Partes del accidente. No intentes trabajar con tomas absolutas. No creas que existe la toma mejor. A la manzana la puedes morder en cualquier sitio. Si la manzana es dulce, no importa por dónde empieces a comerla. Preocúpate de la manzana, no de tu boca. ¡Cineasta! Antología de fragmentos, tú también un fragmento; tu película inconclusa, eres parte, eres continuación. No hay cierres. Mata la palabra fin. Empezarás una película el día en que te des cuenta que simplemente continúas. No busques el prestigio. Desdeña los efectos. No adornes. No pienses lo que la imagen va a producir. No la busques. Recibe las imágenes. La caza está prohibida. La pesca permitida.

© Alejandro Jodorowsky

Chichí Peralta en Cayena

Cayena.com.do

Chichí Peralta en Cayena

Fragmento de la entrevista realizada a Chichí Peralta para Cayena:

Dominicano hasta la médula, defensor de los derechos más elementales del ser humano, acérrimo enemigo del maltrato a la mujer y la prostitución infantil, agradecido por el cariño que su pueblo le profesa… Así se define Chichí Peralta. Pero sería injusto no agregar que es un mago fusionando géneros musicales. «De aquel lao del río», su más reciente propuesta discográfica, se está haciendo sentir en las emisoras locales con los cortes «Amor Samurai» y «Dominicano», tema a dúo con Jhonny Ventura y en cuyo video promocional aparecen los grandes del béisbol Juan Marichal y Pedro Martínez.

ARM: ¿Crees que si los músicos dominicanos tuvieran mejor formación, el legado de la música dominicana al mundo sería mayor?

CP: Claro que sí, pero hay que tener cuidado con el término formación. Eso abarca muchas cosas: costumbres, valores, y cómo no, también formación musical. Ante todo debe existir la gracia de Dios, encargado de inculcar el talento. Después entran en juego la familia y la educación, luego la preparación, que está compuesta por la academia y la práctica. A eso se suman las vivencias investigativas de tu cultura, que es la raíz de todo. Pero nuestro legado a la música mundial es indiscutible y muy digno.


El abrevadero de los dinosaurios

"Cretaceous Sunset" by Kerembeyit

"Cretaceous Sunset" by Kerembeyit

Dónde quedó mi ejemplar de El abrevadero de los dinosaurios no lo sé. Lo estuve buscando entre los libros que dejé en La Habana, pero no estaba. Tal vez lo presté y no lo recuerdo, o fue mi hermano, otro fan de su autora, Daína Chaviano. Este libro de culto me trae gratos recuerdos e inexplicables sensaciones… Un momento, ¿pero qué obra de la Chaviano no es de culto?

Por suerte me reencontré con parte de mi colección de la revista Letras Cubanas. En uno de sus números, el 15 (julio / septiembre 1990), aparece un fragmento de un libro que Daína estaba preparando por aquellos años, Extraños testimonios. Ahora mi duda es si el fragmento en cuestión («La sustancia de los sueños») devino alguna obra posterior, de las que no he tenido la oportunidad de leer. Eso tendré que preguntárselo a la autora en el correo que le debo. Ahora los dejo con la sinopsis de «El abrevadero de los dinosaurios».

Sinopsis:
¿Qué ocurriría si la humanidad descubriera de pronto que los dinosaurios –esas criaturas que siempre la han obsesionado debido al misterio de su extinción súbita– en realidad nunca desaparecieron del planeta? ¿Qué ocurriría si la humanidad comprobara que se trata de toda una civilización con una cultura muy particular? ¿Cómo incidiría en los seres humanos el encuentro con otra especie inteligente, cuyo modo de vida y de pensamiento ponen en crisis sus más arraigados valores?

Partiendo de tales preceptos, y tomando como denominadores comunes el humor, el absurdo, la poesía y el erotismo, se han estructurado los relatos de este libro. Tabúes referentes al arte, la sociedad y el sexo son vistos bajo la óptica de este encuentro entre dos culturas. Los humanos y los dinosaurios intentan convivir juntos, pero…