Ocultas fragancias que golpean

Hoy les traigo tres poemas de Diana María Ivizate González (Pinar del Río, Cuba, 1972). Me ha colmado de alegría saber que mi buena amiga -del aula 11, de los dulces de naranja agria de Guanabacoa-, ha publicado otro poemario, Hallar el sitio (Editorial Homagno, Miami, 2008). Mientras nos llegan los nuevos versos, disfrutemos de estos, pertenecientes a Ocultas fragancias que golpean (Valencia, 2002):

alas_by_torechu

"Alas" by Torechu

Las alas

Duende, espera a mañana, por favor,
mañana salgo de mi caparazón:
romperé tus amarras y le diré al verdugo
que no te obligue más a este paisaje,
te secaré los ojos
y te pondré las alas.
Te amaré cerca o lejos de tus viejos grilletes
y besaré tu vuelo que de infeliz detuve
mientras tejo.

"Inner Time" by Cybergranny

"Inner Time" by Cybergranny

La sonrisa

Aquí donde me ves,
no soy quien piensas,
te estoy llamando a gritos desde adentro,
te miro y te sonrío
y no me oyes
pero por dentro grito, hasta que tiemblas.
Aquí donde me ves,
nada imaginas,
de estos largos lamentos de mi alma,
de esta mano que agito sin respuesta
cuando te digo adiós y me despido
con la sonrisa viva,
el alma muerta.

"Evening Dreamer" by Ninquelen

"Evening Dreamer" by Ninquelen

El paso de un ángel

Poseída por ti,
alma que pasas sin saber qué has hecho,
un roce de tus alas ha bastado
para tirar abajo mi universo,
pedazos que se rompen sólo siento,
las mariposas mueren contra el techo
los manantiales sólo han sido charcos,
la luna un viejo espejo;
siento como se rompen los cristales,
otras almas se quedan a lo lejos,
debajo de estos escombros pasajeros
que van cayendo
sólo a ti veo.

«Ocultas fragancias que golpean es un testimonio íntimo y vehemente de los últimos años de la autora en su país natal, Cuba, que se completa y culmina con su llegada a España. Nos encontramos ante un libro que aúna veintiséis poemas, en los que se expresa una sensibilidad que seduce por su coloquialismo confesional que otorga una rápida complicidad con el lector. La pasión existencial que se desprende de cada uno de sus textos nos da la historia de un exilio espiritual donde el amor y la soledad inspiran la poesía».

Para acariciar tu distante intimidad

Domingo 17 de agosto, 7:22 PM

Quisiera estar ahora mismo en un rincón de tu cuarto, acurrucado en una esquina sin que me vieras, cuando la hora del crepúsculo te sorprende en tu ordenado reguero y la nostálgica belleza de una tarde de domingo en Santo Domingo reclama un abrazo imprescindible.

Hoy la soledad sabe a amor sazonado de distancia, y me consuela pensar que tu mano elige hacer click en esta página y tus ojos se posan en estas palabras que buscan acariciar tu intimidad y ruborizarte.

Mi soledad, que anhelo sea momentánea, pide a gritos un susurro tuyo que encierre la más mínima señal… Ya sabes que no hay antifaces que enmascaren las aristas de mi alma. Me he presentado ante ti tal cual soy: un ser común, un duende sin méritos personales, la huella de un soñador empedernido dispuesto a descifrar tus signos y a moldear tus deseos inconclusos.

Quiero ser ese pequeño fragmento de alegría y energía que te circunda. Quiero contaminarme de ti e incendiarte.