No me he ido. Sigo aquí… y en colores

Hola, mis fieles. Un saludo grande, un abrazo energizante desde los confines del cosmos. No me he ido, no me pienso ir, sigo aquí. Solo que estaba de receso, cerrando un capítulo, limpiando los rincones del alma, sacando lo que no sirve, lo dañino, lo impuro, lo que no aporta… Ciclo nuevo, vida nueva. Nuevo capítulo.

No digo renacer como el Ave Fénix porque nunca dudé de estar vivo. Al contrario, por estar vivo dudé, vacilé, analicé y elegí ser feliz y consecuente con mis «principios de sutil emperador», como diría Fito en Mariposa Technicolor. Señores, la vida es bella, la vida es un ratico, life is short, y no se puede estar malgastándola en causas sin sentido, en personas desprovistas de ciertas células y habilidades para hacer feliz a los demás y llenas de absurdos prejuicios y cánones…

Me halagaron sobremanera los comentarios de buenos deseos hacia mí, que se identificaran con mi historia –o mi leyenda personal, para hablar en términos de un guerrero de la luz–, las ganas de que regresara o reabriera el blog o inaugurara otro. De veras aprecio todo el interés. Y tienen razón, no hay motivos para no estar, me han convencido en buena lid.

Me sorprendió ver que no habían mermado tanto las visitas a esta bitácora en las dos semanas de no actualizar, que hoy 20 de octubre –a propósito, Día de la Cultura Cubana–, precisamente tres meses después de comenzar a regalar e incitar abrazos, a las 4:25 pm, las visitas totales asciendan a 8,265. Eso es para agradecer y promover una pequeña celebración.

Por lo tanto, aquí me tienen, amigas y amigos, vivito y coleando, con los colores a flor de piel, listo para la batalla… ¿Por qué retirarme de lo que me gusta hacer y me da placer? ¿Por qué limitarme, reprimir mi derecho a expresarme libremente, privar a otros de leerme, conocerme y opinar? En definitiva, fui hecho para esto, para escribir y comunicar, y nada ni nadie lo va a impedir… Es lo que mejor sé hacer y pretendo seguir afinando el método, el recurso del método y todo lo que haya que afinar…

Hay miles de razones para escribir, no solo de amor, desamor, desilusiones, cobardías, ineptitudes, fracasos, tabúes sexuales y paranoia. La vida es una receta de múltiples ingredientes y en el menú de hoy me toca berenjena rellena de principios, con autoestima en su salsa y cebolla glaseada con determinación como acompañamiento. Las bebidas son una sorpresa. ¿Quién se suma al festín? Nos vemos en breve.

To be or not to be… sexy

No tuve más remedio que acudir a esta opción, alternativa, variante, válvula de escape o como le quieras llamar… Tal vez un tanto censurable para tu gusto, pero me arriesgo. Que conste que lo hago por amor, sin que suene cursi o barato. Debiste tener más tacto al decirme ciertas cosas, para así yo tener más sensatez a la hora de responderte. ¿Que soy loco? Sí, todos tenemos un poco de temerarios y desenfrenados… Y no creas que lo hago para que mi ego ronde las nubes, no soy tan egocéntrico ni me creo la última cocacola del desierto –aunque me lo hayan dado a entender un par de veces.

Es que no me acostumbro a la idea de tu revelación de hace unos días. Yo soy más que un rostro de catálogo, que unos ojos de pasarela… Por eso he decidido «desvestirme» un poco más en este post para que me «veas» desde donde pudieran verme otros ojos. Sé que la «sexitud» es un concepto muy relativo, como la belleza, el bien, el mal, si el vaso está medio vacío/lleno… Una persona puede parecer sexy según los patrones y estereotipos de unos, pero a la vista de otros puede no serlo. Pero como a mí no me interesan los cánones de nadie, solo los tuyos, me aventuro a saber qué piensa la gente cualquiera –sin cualquierizar a nadie– que no me conoce, que se para en esta estación a descalzarse el calor, leer un periódico, tomarse un refresco, fumarse un cigarrillo –mal de su parte– o simplemente desconectar de su realidad…

Puede que me encuentre con peores descubrimientos en ti. No quiero pensar en ellos para no atraer la mala energía… Pero ¿y si resulta que no me amas tanto como piensas, y más bien amas la idea de tener una relación formal? Eso sin mencionar que te amas más de lo normal y me obligas a pensar que no hay cabida para todo este amor que vengo arrastrando montaña arriba. Podrías calificarme de infantil, pero nada impediría esta pueril estocada contra toda la mojigatería que te envuelve y que estoy dispuesto a desterrar de tu vida.

Por eso se me ocurrió, cual borracho que no piensa en lo que hace pero sabe el camino de regreso a casa, publicar esta inocente encuesta:

P.S. Este blog apoya el derecho a la libre expresión y no practica la censura…, mucho menos la autocensura.