No me grites…

Un clásico cubano en la voz de Beatriz Márquez, la Musicalísima. El autor, Juan Almeida, falleció en  septiembre de 2009.

Mejor concluir

No me grites
que no hay por eso más razón en lo que dices.
No me grites
porque los celos han hecho blanco en ti
y te hacen daño.
Si no hay amor ni querer, ni dulzura ni bondad.
Y en eterno reproche viviré por lo que hice.
Merece que pongamos el punto ya final
y en este instante digámonos adiós
porque es mejor para los dos
ya para siempre.

Abbey Road, 40 años después

abbey road

© EMI

Paul McCartney estaba muerto cuando se tomó la fotografía para la portada de “Abbey Road”. Su supuesto doble iba con el paso cambiado y descalzo, y la matrícula de un escarabajo blanco en el fondo de la imagen proclamaba su edad, la que tendría de estar entre los vivos: 28 if.

Son sólo algunas de las leyendas que giran en torno a una de las instantáneas más famosas de The Beatles. El fotógrafo Iain Macmillan inmortalizó -utilizó 15 minutos- a la banda el 8 de agosto de 1969 cruzando el paso de cebra que estaba en frente de los estudios de EMI.

Iban en fila india y, mientras un policía retenía el tráfico, la cámara hizo su trabajo. “Abbey Road”, que iba a ser el último trabajo de The Beatles como conjunto, iba a llamarse en un principio Everest, pero el título no cuajó. Un dibujo de McCartney proporcionó la idea final.

“La banda más famosa del mundo”

Este sábado cientos de fans celebraron la efemérides cruzando las mismas rayas blancas y negras. Asimismo, el grupo de tributo Sgt Pepper’s Only Dart Board Band participará disfrazado con una ropa similar a la que lucían Lennon y compañía hace 40 años.

La decisión final de usar la curiosa foto como portada del disco, corrió a cargo de John Kosh, director creativo de los estudios de EMI, quien creyó innecesario incluir el nombre del grupo en la carátula porque, no en vano, “eran la banda más famosa del mundo”.

“Abbey Road” que contiene clásicos como Come Together y Here Comes The Sun, se publicó el 26 de septiembre de 1969. Numerosas bandas han imitado después la mítica portada, como Red Hot Chili Peppers en su disco “The Abbey Road E.P.” (1988).

(Fuente: 20Minutos.es)

Sueño causado por el vuelo de una abeja en torno a una granada un segundo antes de despertar

Dalí sueño causado

"Sueño causado por el vuelo de una abeja en torno a una granada un segundo antes de despertar", Salvador Dalí, 1944.

Inquietante y provocadora, la obra de Dalí atrapa desde el primer vistazo. Cuando creó “Sueño causado por el vuelo de una abeja en torno a una granada un segundo antes de despertar”, el maestro ya había comenzado a cambiar de estilo, se inclinaba por una tendencia clásica en sus pinturas, pero sin dejar de lado el surrealismo.

Enormes espacios, felinos y elementos flotantes, tradicionales en su anterior etapa, se mezclan ahora con Gala desnuda, una delicada visión que contrasta con la fiereza de los tigres y la agresividad del fusil. En la parte inferior derecha del cuadro, como si no importara, está la abeja que vuela en torno a una granada.

Rayuela, como una luna en el agua

A los 20 años leí la novela -experimental para su época- Rayuela, obra cumbre del argentino Julio Cortázar y un clásico de la literatura universal. Desde entonces nada volvió a ser igual. Recuerdo aquel verano en que iba a la costa y me sentaba a leer durante horas, loco porque pasaran los años para llegar al libro por otro de sus múltiples caminos y devorar sus capítulos “prescindibles”.

Quiero volver a enamorarme de “La Maga”, estremecerme otra vez con los capítulos 28 y 41… Es imperdonable no leer esta obra que trascendió todas las miopías y revolucionó la literatura escrita en lengua española. Un breve fragmento a continuación:

Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar.

Hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre otras, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.

Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y los ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio.

Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo de aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí, como una luna en el agua.

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Foto: Esmeralda Vientos (Flickr.com)

P.S.: Hola, baby. Esa entrada es para ti. ¿Te suena ese juego del cíclope? Jejeje. (Te espero).