El cartel (7)

La sección El cartel se complace en traer hoy a un joven y talentoso cineasta cubano, mi amigo Miguel Coyula Aquino, cuya obra ha sentado precedentes en el audiovisual latinoamericano y de su país. En el año 2001 tuve la oportunidad de entrevistar a este multipremiado genio para las revistas Somos Jóvenes y La Jiribilla. Puedes acceder al texto de esta última aquí.

"Red Cockroaches" (2003)

"Red Cockroaches" (2003)

Red Cockroaches: En una Nueva York futurista y azotada por las lluvias ácidas, un joven llamado Adam conoce en el tren subterráneo a Lily, una muchacha de misteriosa apariencia familiar. A partir de ahí surge una atracción matizada por la violencia en un agresivo ambiente urbano…

Ficha:
2003
82 minutos
Cuba / Estados Unidos
Drama – Ciencia ficción
Guión y dirección: Miguel Coyula
Intérpretes: Adam Plotch, Talia Rubel, Diane Spodarek, Jeff Pucillo
Producción: Miguel Coyula
Montaje: Miguel Coyula
Edición: Miguel Coyula
Música: Miguel Coyula
23 premios

A continuación el trailer de «Red Cockroaches» (Cucarachas rojas), un ligero anticipo a esta obra maestra que no debes dejar de ver por ninguna razón. Se encuentra en DVD y puedes saber más de ella con un click en el cartel o aquí.

Y como «bonus tracks», unos avances de la película en producción «Memorias del desarrollo», para la cual Coyula acude a la obra homónima de Edmundo Desnoes, el mismo autor de «Memorias del subdesarrollo», novela en la que el gran Tomás Gutiérrez Alea se basó para su clásica cinta.

Llueven las críticas, la mayoría negativas, sobre el cine cubano de la última década…
-No todo es malo. Han habido excepciones. Fresa y Chocolate es una excelente película, pero lamentablemente dio origen a Guantanamera, y esta a una serie de imitaciones que, con mayor o menor fortuna, navegaron con éxito, vendiéndole a España o al mejor postor lo que más carcajadas pudiera arrancar: mulatas, tabaco, rumba y ron. La justificación es obvia: pocos extranjeros pagarían por ver otra imagen de Cuba. Hay temas muy ricos por explotar. El dinero viene y se va, pero la memoria fílmica es lo que queda. A pesar de las excepciones -Madagascar, La vida es silbar, y algunas otras- resultará imposible recordar otras memorias como las del subdesarrollo.

Releyendo la entrevista de La Jiribilla, me percato una vez más de lo certero de esas afirmaciones de Coyula, con la exquisita ironía de que ahora quedarán otras memorias para recordar, las «del desarrollo».

El abrevadero de los dinosaurios

"Cretaceous Sunset" by Kerembeyit

"Cretaceous Sunset" by Kerembeyit

Dónde quedó mi ejemplar de El abrevadero de los dinosaurios no lo sé. Lo estuve buscando entre los libros que dejé en La Habana, pero no estaba. Tal vez lo presté y no lo recuerdo, o fue mi hermano, otro fan de su autora, Daína Chaviano. Este libro de culto me trae gratos recuerdos e inexplicables sensaciones… Un momento, ¿pero qué obra de la Chaviano no es de culto?

Por suerte me reencontré con parte de mi colección de la revista Letras Cubanas. En uno de sus números, el 15 (julio / septiembre 1990), aparece un fragmento de un libro que Daína estaba preparando por aquellos años, Extraños testimonios. Ahora mi duda es si el fragmento en cuestión («La sustancia de los sueños») devino alguna obra posterior, de las que no he tenido la oportunidad de leer. Eso tendré que preguntárselo a la autora en el correo que le debo. Ahora los dejo con la sinopsis de «El abrevadero de los dinosaurios».

Sinopsis:
¿Qué ocurriría si la humanidad descubriera de pronto que los dinosaurios –esas criaturas que siempre la han obsesionado debido al misterio de su extinción súbita– en realidad nunca desaparecieron del planeta? ¿Qué ocurriría si la humanidad comprobara que se trata de toda una civilización con una cultura muy particular? ¿Cómo incidiría en los seres humanos el encuentro con otra especie inteligente, cuyo modo de vida y de pensamiento ponen en crisis sus más arraigados valores?

Partiendo de tales preceptos, y tomando como denominadores comunes el humor, el absurdo, la poesía y el erotismo, se han estructurado los relatos de este libro. Tabúes referentes al arte, la sociedad y el sexo son vistos bajo la óptica de este encuentro entre dos culturas. Los humanos y los dinosaurios intentan convivir juntos, pero…

Historias de hadas para adultos

Daína Chaviano es uno de mis grandes amores. Tenemos varias cosas en común… Somos cubanos, estudiamos la misma carrera, nos graduamos en la misma facultad, somos periodistas, nos apasiona escribir… Pero su fértil imaginación es especial y derriba fronteras. En Cuba llegó a ser la reina de la literatura fantástica y de ciencia ficción. Sus obras eran las más esperadas y las que más rápido se agotaban en las ferias del libro.

No la conozco personalmente, pero siempre la he sentido cercana como si fuera una hermana mayor, una buena amiga. Es lo que experimento al leer sus cuentos, novelas y poemas. De su autoría –publicados en Cuba– son Los mundos que amo (1979), Amoroso planeta (1983), Historias de hadas para adultos (1986), Fábulas de una abuela extraterrestre (1989) y El abrevadero de los dinosaurios (1990).

En 1991 se establece en Miami. Desde entonces han visto la luz Confesiones eróticas y otros hechizos (1994), El hombre, la hembra y el hambre (1998), Casa de juegos (1999), Gata encerrada (2001), País de dragones (2001) y La isla de los amores infinitos (2006), así como reediciones de algunas de sus obras publicadas en Cuba. Para conocer más de esta autora, que recomiendo con los ojos cerrados, visiten su página oficial.

Los dejo con la sinopsis de tres historias cuya lectura es obligada. Al final, el trailer de este libro.

Historias de hadas para adultos

Un misterioso granero donde se esconde un secreto; animales que no podemos ver, pero que están a nuestro lado; personajes que intentan sobrevivir en medio de la eterna lucha entre el Bien y el Mal; hadas que escapan de los cuentos infantiles y aparecen en planetas remotos… La magia, el terror y la poesía se conjugan para llevarnos a otra realidad, oculta en la imaginación del ser humano.

En «La granja», Gilberto llega a una extraña finca cuyos habitantes se comportan de extraña manera. Allí descubrirá que un granero es algo más de lo que aparenta. Esta historia recupera y transforma el legado de las leyendas artúricas.

En «La dama del ciervo», Vrena y Adante son los protagonistas de una historia de amor prohibido en la que se verán atrapados en la eterna lucha entre el Bien y el Mal. Una historia cargada de referencias bíblicas y mitos clásicos.

Finalmente, «Un hada en el umbral de la Tierra» mezcla hábilmente elementos clásicos de la ciencia ficción y de la literatura de terror. Una madre y su hijo, atrapados en un planeta helado, descubrirán que las hadas pueden ser algo diferente a lo que narran los cuentos infantiles.

Daína Chaviano nos transporta a un universo literario cargado de referencias sobre las leyendas artúricas, los cuentos de hadas, los relatos bíblicos y las mitologías clásicas, temas pertenecientes a la infancia de la humanidad, vistos bajo una óptica nueva que obliga a contemplarlos desde otra perspectiva.

Mi libro favorito de todos los tiempos

Todos tenemos un libro favorito, aunque prefiramos muchos que han marcado de alguna forma nuestra existencia y forma de percibir la vida. El libro que más quiero, incluso por encima de Rayuela, Crimen y castigo y La insoportable levedad del ser, es La Nebulosa de Andrómeda. Esta genial obra del ruso Iván Efrémov trata del futuro de la humanidad. Es admirable ver cómo en 1958, año en que se publicó por primera vez la novela, se podía hablar con tanto criterio del extraordinario desarrollo de la ciencia y la técnica, de una nueva organización de la sociedad y de la vida del Universo en la “Era del Gran Circuito”. También hay algo interesante con las fechas del autor y las fechas mías, lo cual hace que mi fascinación sea mayor. Solo me queda recomendarles este libro magnífico. No se arrepentirán.

A la pálida luz reflejada del techo, los limbos graduados de aparatos e instrumentos se asemejaban a una galería de retratos. Los redondos tenían un pícaro aspecto, los ovalados se dilataban con insolente jactancia y los cuadrados permanecían inmóviles, como petrificados en su obtusa fatuidad. Las lucecitas —azules, anaranjadas, verdes—, que centelleaban en su interior, hacían más real la impresión aquella. En el centro del convexo cuadro de comando, resaltaba una ancha esfera de color purpúreo. Ante ella, inclinada en incómoda postura, había una muchacha. Olvidada del sillón que tenía al lado, pegaba la frente al cristal. El rojo resplandor le iluminaba el juvenil rostro, tornándolo severo, de más edad, en tanto sombreaba los labios carnosos, destacando sus trazos, y afilaba la nariz, un poquito arremangada. Las anchas cejas fruncidas habían tomado un matiz intensamente negro y daban a los ojos una expresión sombría, desolada. El rítmico golpeteo de los contadores fue interrumpido por un leve chirriar. La muchacha se estremeció y echó hacia atrás los finos brazos para enderezar la cansada espalda…

• Editorial: Editorial Progreso
• Impreso en: Moscú
• Género: Ciencia ficción
• Páginas: 347
• Ilustrador: N. Grishin
• Traductor: A. Herráiz
• Dimensiones: 205×130