Publicidad con ganas (4)

Comerciales de Ikea, algunos de ellos censurados:

Vituperar

tasting_tongue_by_unholy_god

Vituperar

(Del lat. vituperāre).

1. tr. Criticar a alguien con dureza; reprenderlo o censurarlo. Hablar mal de una persona o cosa:
La oposición vituperó al presidente.

(Fuentes: RAE y WordReference)
(Imagen: “Tasting Tongue” by Unholy-God)

No me he ido. Sigo aquí… y en colores

Hola, mis fieles. Un saludo grande, un abrazo energizante desde los confines del cosmos. No me he ido, no me pienso ir, sigo aquí. Solo que estaba de receso, cerrando un capítulo, limpiando los rincones del alma, sacando lo que no sirve, lo dañino, lo impuro, lo que no aporta… Ciclo nuevo, vida nueva. Nuevo capítulo.

No digo renacer como el Ave Fénix porque nunca dudé de estar vivo. Al contrario, por estar vivo dudé, vacilé, analicé y elegí ser feliz y consecuente con mis “principios de sutil emperador”, como diría Fito en Mariposa Technicolor. Señores, la vida es bella, la vida es un ratico, life is short, y no se puede estar malgastándola en causas sin sentido, en personas desprovistas de ciertas células y habilidades para hacer feliz a los demás y llenas de absurdos prejuicios y cánones…

Me halagaron sobremanera los comentarios de buenos deseos hacia mí, que se identificaran con mi historia –o mi leyenda personal, para hablar en términos de un guerrero de la luz–, las ganas de que regresara o reabriera el blog o inaugurara otro. De veras aprecio todo el interés. Y tienen razón, no hay motivos para no estar, me han convencido en buena lid.

Me sorprendió ver que no habían mermado tanto las visitas a esta bitácora en las dos semanas de no actualizar, que hoy 20 de octubre –a propósito, Día de la Cultura Cubana–, precisamente tres meses después de comenzar a regalar e incitar abrazos, a las 4:25 pm, las visitas totales asciendan a 8,265. Eso es para agradecer y promover una pequeña celebración.

Por lo tanto, aquí me tienen, amigas y amigos, vivito y coleando, con los colores a flor de piel, listo para la batalla… ¿Por qué retirarme de lo que me gusta hacer y me da placer? ¿Por qué limitarme, reprimir mi derecho a expresarme libremente, privar a otros de leerme, conocerme y opinar? En definitiva, fui hecho para esto, para escribir y comunicar, y nada ni nadie lo va a impedir… Es lo que mejor sé hacer y pretendo seguir afinando el método, el recurso del método y todo lo que haya que afinar…

Hay miles de razones para escribir, no solo de amor, desamor, desilusiones, cobardías, ineptitudes, fracasos, tabúes sexuales y paranoia. La vida es una receta de múltiples ingredientes y en el menú de hoy me toca berenjena rellena de principios, con autoestima en su salsa y cebolla glaseada con determinación como acompañamiento. Las bebidas son una sorpresa. ¿Quién se suma al festín? Nos vemos en breve.