I´m your sugar daddy…

Hoy es de esos días ricos para amelcocharse en casita, oír musiquita y hacer cositas… Tú sabes qué cositas, pues ya hemos tenido días así. Ahí están los chocolates esperándote, el nuevo disco que te quemé y nueva ropa interior que me acabo de comprar. Solo faltas tú, y no es cliché, es que solo faltas tú, coño…

Te dejo con «Sugar Daddy», del grupo Yerba Buena. I know, estoy alegre, a pesar de la lluvia, los truenos y el aguacero que me cayó cuando salí del Supermercado por no llevar la sombrilla. ¿Ya vienes?

Refrescador de pantalla

Este es un término que me causó risa y a la vez se anotó un punto a favor de mi autoestima. Surgió así, espontáneamente. En mi reciente viaje fui al teatro con viejos amigos. Uno de ellos me advirtió que un grupo de muchachitas estaba comentando, mientras esperábamos en el lobby, que yo era un «refrescador de pantalla». Me volteé a mirar y comprendí que estos seis pies de estatura y esta «cara bonita» no pasan desapercibidos. Y todavía yo soy capaz de dedicar tiempo a pensar qué hago poniéndome calzoncillos sexys y para qué regalarte un «estriptís». Siempre habrá candidatas deseosas…, modestia aparte.