La frase (120)

«Cuando nos vimos por primera vez, no hicimos sino recordarnos. Aunque te parezca absurdo, yo he llorado cuando tuve conciencia de mi amor hacia ti, por no haberte querido toda la vida».
(Antonio Machado)

 

Qué hacer cuando descubres que tu ex te ronda

"The Loser" by JustMaThing

"The Loser" by JustMaThing

Seguro que más de una vez te has encontrado a tu ex protagonizando situaciones comprometedoras y caes en cuenta de que lo que persigue es rondarte. Muchas personas no se percatan de que cuando la relación llegó a su término, de nada vale seguir simulando acoso o tratando de dar lástima, sobre todo cuando ya ha pasado demasiado tiempo, o peor aún, cuando la difunta relación fue tan mala que hoy sólo es un vago y descolorido recuerdo que hasta parece irreal.

Pero la naturaleza humana es muy compleja y no todo el mundo tiene la capacidad de continuar con su vida dignamente. Hay quienes se quedan en el umbral de lo imposible, lejos de cualquier intención de madurar. Al contrario, tratan de tropezarse contigo, de frecuentar tus lugares, hasta de pasar por frente a tu casa y no les importa enarbolar el estandarte del ridículo y el fracaso.

¿Te ha sucedido?

Con la luna en mi nariz

No te engaño si te digo que me estremezco cada vez que escucho esta canción. Recuerdo lo que sentí cuando me la dedicaste por primera vez. Por un momento dudé, llegué a pensar que Shakira la había compuesto para nosotros. Ahí la gran revelación, viniste a buscarme entre sueños sin brújula, a tornar azul este gris de lluvia menuda y fría, a desterrar la nostalgia con tu disparo al aire. Dijo alguien que cada cual alcanza lo que se merece, y tú, al regalarme enero me has dado el privilegio de la alegría y me has devuelto el cielo donde colgar mis soles y mi fe. Gracias… por la madrugada del 20 de enero, por descarrilar el tren, por aprender a calar los enigmas que me cautivan.

Voy a curarte el alma en duelo
Voy a dejarte como nuevo
Y todo va a pasar
Pronto verás el sol brillar

Tú más que nadie merecer ser feliz

Ya vas a ver como van sanando
Poco a poco tus heridas
Ya vas a ver como va
La misma vida a decantar la sal que sobra en el mar

Y aunque hayas sido un extranjero
hasta en tu propio país
Si yo te digo ¿cómo dices tu?
Tu aún dices ¿que decís?
Y lloras de emoción oyendo un bandoneón

Y aunque parezcas despistado con ese caminar pausado
Conozco la razón que hace doler tu corazón
Por eso quise hacerte esta canción…

DÍA DE ENERO

¿Rostro equivocado?

Hoy no me he atrevido a escuchar ninguna canción de amor, hoy todo se ha impregnado de ti, hasta mi ropa… Me desarmas con palabras y conjeturas que se me clavan como dardos, con revelaciones que ensombrecen mi semblante. Mi semblante, la gran revelación… Claro, abajo la censura. Podemos decirnos cualquier cosa. De acuerdo. Pero desde aquella madrugada me he quedado con una idea en la cabeza. Fue intrigantemente chocante escucharte decir que lo que más te gusta de mí es… mi cara. Aun así, gracias por la dosis de halago que encierra esa confesión.

Eso me hace pensar ahora que la situación es más complicada de lo que parecía. Es inquietante para mí vivir con la eterna duda de no saber si no sientes otra atracción por alguna otra región geográfica de «tu abrazador», si la llama de la pasión se encenderá en ti alguna vez, si nunca te darás cuenta de que soy un amante desenfrenado y que privarme de esa sana fuente de placer es ponerme una pistola en la sien… A propósito, no soy un depravado ni obsesivo con ciertas zonas de tu cuerpo, ni determinadas técnicas amatorias, ni mucho menos me paso el santo día pensando en eso. Te estás llevando una imagen distorsionada de mí. Es tu desgano y apatía –por decirlo de alguna manera– los que habría que poner en tela de juicio.

¿Para qué tantos tabués, prejuicios…? Entre cuatro paredes, o en el baño, nadie sabe lo que hacemos, que no es malo, al contrario, es dar rienda suelta a la capacidad erótica humana de dar y recibir placer, que para eso estamos hechos. Tienes que asimilar que todo se complementa. Yo sé que la vida sexual no es solamente la genitalidad, el proceso también involucra relaciones afectivo-sexuales, sensaciones de placer, físicas y síquicas que elevan al ser humano, lo hacen pleno. Pero como estamos en diferentes niveles de enamoramiento, los puntos de vista difieren.

¿Qué puedo hacer? Dime tú. ¿Cuánto más se puede resistir, no enloquecer? ¿Qué quieres de mí? Hoy necesito un abrazo, pero un abrazo que me llegue al tuétano y me derrita las ganas de evaporarme…