Musiquita de la buena

Hola, habitantes de la inmensidad cibernética, amigos y lectores. Como vieron, recién me incorporé a las faenas, luego de dos semanas vividas al máximo y con alegría. Nada como pasar el fin de año en familia, llenarse los sentidos de paisajes y olores conocidos que te vuelven a abrazar y te corroboran que estás vivo, que tu esencia está intacta…

Gracias por sus buenos deseos, expresados por diversas vías. Yo también pensé en ustedes y deseé lo mejor para todos. Hasta puedo confesar que me hizo falta esta interacción, pero necesitaba un descanso. Ahora vengo con pilas Kodak recargables y un abultado lote de buenas intenciones y propósitos.

En próximas entradas subiré algunas fotos de las vacaciones. Sé que por ahí hay algunos impacientes que las esperan con ansias. Para ir entrando en materia, los dejo con buena música, cubana, por supuesto:

«Marginales.com», de Aceituna sin Hueso. (Pueden escuchar este y tres temas más aquí).

Y de David Torrens, «¿Quién me quiere a mí?»

Que estén bien. Un sonoro abrazo.