Enloquecer a bocanadas

Escucho mi piel rodar

por tu espalda húmeda

clavar en tu carne incauta

el oro que le robé al sol

para alumbrar tus cavernas

tus besos aguijones

tijeras de fiebre

anuncian el relámpago

y la luz mansa de tu furia

disipa mi mar de niebla

te obligo a deshojar mis rosas

te mueres por enloquecer a bocanadas.

(© A. R. Morales)

Lo que te den…

Hay un dicho muy cubano, muy popular, de estos tiempos, que dice: “Lo que te den… cójelo”.