Lluvia + gris + chocolate = hacerte el amor junto a la ventana

El día está para cerrar las puertas del mundo y enclaustrarnos en mi cuarto a devorarnos lentamente mientras la lluvia destila su música sobre los toldos de zinc. Empujarte, así, en cámara lenta contra la pared y desabrochar cada botón y bajar cada zipper que se te ocurra traer… Lo tengo todo muy bien pensado, hasta los chocolates. Desde que empezaron las lluvias hace dos días me has dado pistas de lo que te gustaría hacer conmigo, y yo feliz, preparando el terreno. Quiero que nos atemos los cuerpos con la total libertad del espíritu, la complicidad de las razones, la soltura de dos almas despojadas de temores. En estos días hay poesía en todo, en especial en ti, desde los profundos horizontes de tus ojos inquietos hasta los finos dedos de tus pies que mi saliva quiere humedecer… Hoy quiero imbricarme contigo más allá de lo tangible, la vida nos acostumbra a existir y llega un momento en que dejamos de ver la magia que nos circunda, el latir de un día como el de hoy, gris, que ha puesto su empeño en regalarnos un abrazo denso, como los orgasmos a los que alguien les cantó en alguna canción. No digas nada. Deja que sea yo quien escudriñe los recovecos de tu presencia y te invite al claro de mi bosque y tendidos en la yerba encendamos el fuego de la consumación. Solo faltas tú.

P.S. I got a little surprise for you… Wanna see it?

La frase (5)

«Las personas inteligentes tienen un derecho sobre las ignorantes: el derecho a instruirlas». (Ralph Waldo Emerson)

El amor es como un jardín

Internet es una gran biblioteca donde si se sabe buscar, aparecen temas relacionados con lo que precisamos en el momento. Así encontré este interesante escrito sobre el amor.

Un esposo fue a visitar a un sabio consejero y le dijo que ya no quería a su esposa y que pensaba separarse. El sabio lo escuchó, lo miró a los ojos y solamente le dijo una palabra: ámela. Luego se calló. Pero es que ya no siento nada por ella, dijo el esposo. Ámela, repuso el sabio.

Y ante el desconcierto del señor, después de un oportuno silencio, agregó lo siguiente:

“Amar es una decisión, no un sentimiento; amar es dedicación y entrega. Amar es un verbo y el fruto de esa acción es el amor. El amor es un ejercicio de jardinería: arranque lo que hace daño, prepare el terreno, siembre, sea paciente, riegue y cuide. Esté preparado porque habrá plagas, sequías o excesos de lluvia, mas no por eso abandone su jardín. Ame a su pareja, es decir, acéptela, valórela, déle afecto y ternura, admírela y compréndala”.

Eso es todo. Ámela.