Con tantos palos que te dio la vida

Con tantos palos que te dio la vida
y aún sigues dándole a la vida sueños.
Eres un loco que jamás se cansa
de abrir ventanas y sembrar luceros.
Con tantos palos que te dio la noche,
tanta crueldad, frío y tanto miedo.
Eres un loco de mirada triste
que solo sabe amar con todo el pecho,
fabricar papalotes y poemas
y otras patrañas que se lleva el viento.
Eres un simple hombre alucinado,
entre calles, talleres y recuerdos.
Eres un pobre loco de esperanzas
que siente como nace un mundo nuevo.
Con tantos palos que te dio la vida
y no te cansas de decir «te quiero».

Hoy me siento un poco como el personaje de este conocido poema del genial poeta Fayad Jamís. Nació en Zacatecas, México, en 1930, y murió en La Habana, Cuba, en 1988. Su padre fue un comerciante árabe que nació en el sur del Líbano. Además de poeta, Fayad también fue pintor, diseñador, periodista y traductor. Durante 11 años desempeñó el cargo de consejero cultural en la Embajada de Cuba en México. En 1962 obtuvo el premio de poesía en el Concurso Casa de las Américas con su libro Por esta libertad.

Esta intensidad

Lunes 19 de agosto, 11:43 PM

Dicen que la intensidad con que nos entregamos a la vida es quien nos abre sus caminos. No tiene sentido sentarse a esperar, dejar correr el tiempo, hacer como que nada sucede o pensar que las cosas se hacen solas, se ejecutan por arte de magia… El mundo, ese animal en movimiento, no espera por nadie, las luces del horizonte no siempre van a estar ahí. Por eso atesoro hoy un espíritu de versos, canciones, imágenes, palabras, gestos, acciones… Esta inmensa humanidad que he ido acumulando con los años es un pequeño fragmento de la otra mitad de quien escribe estas líneas y pretende ser plenamente de alguien, sinceramente tuyo.