
Adrian a la roca...
Nací un 18 de noviembre en Cabaiguán, provincia de Sancti Spíritus, Cuba, pero al año mis padres emigraron a La Habana. Como aprendí a pensar y crecí en la capital, me considero habanero, y nadie puede venir a discutirme eso.
Claro, guardo gratos recuerdos de mis vacaciones en mi pueblo natal, el guarapo de caña, las excursiones en bicicleta con la manada de primos y primas, el olor a tabaco, los partidos de volibol con el equipo de mi prima favorita, las primeras experiencias sexuales en plena pubertad, los carnavales…
Ahora vivo en Santo Domingo, República Dominicana. Soy periodista, escritor, editor y corrector de estilo. Pienso publicar un libro de poemas muy pronto. Varios proyectos editoriales y de comunicación me rondan.
Soy el tipo más afable del mundo, el que sabe escuchar, el que hace reír… No puedo desprenderme de esa ironía innata del cubano, de ese gracejo autóctono que nos caracteriza, del choteo –del que tanto ingadó Jorge Mañach. Pero siempre desde lo sano y constructivo, nunca para hacer daño ni enemigos.
Luego te sigo contando…
Me encanta el humor refinado, el doble sentido con esa gota de ironia inteligente y todo eso lo he encontrado en tu blog. Los cubano son sabrosos en todos los sentidos, creeme, porque he trabajado con muchos y los admiro.
Yo quiero un Adrian a la roca, que risa…
Abrazos desde Boston.
M eparece muy interesante tu blog, su contenido es muy bien elaborado y redactado . Le felicito .
Ya lo dije ayer, muy interesante y calido este blog. La redacción y la ortografía son clases magistrales. Otro abrazo.
Para mí fue un placer conocerte…espero que estés bien.
Un Abrazo,
D
Adrian, de roca le viene al galgo… Tu blog es maravilloso, desnudo a aquel que no quiera reconocerlo, si no lo disfruta ahora, para cuándo. Tiene toda la esencia del siglo pasado y de parte de este, está maduro de embriaguez. Un abrazo…
Tu madre.
Mayo 14, 2009 a 5:15 pm
Naturalmente, tenias que ser cubano, y no porque seas cubano escribes tan bien, no escribes excelente, hay que quitarse el sombrero y coger cátedra. Tu buen ánimo es contagioso, se nota en todo lo que escribes, que ha sido mucho en menos de un año. Traraé de ponerme al dia, es una lectura amena y enriquecedora que tengo que agradecerte. Sere fijo por aqui.
Un abrazo.