Leer para crecer

El 23 de abril de 1616 fallecían Cervantes, Shakespeare y el Inca Garcilaso de la Vega. También en un 23 de abril nacieron –o murieron– otros escritores eminentes como Maurice Druon, K. Laxness, Vladimir Nabokov, Josep Pla o Manuel Mejía Vallejo.

Por este motivo, esta fecha tan simbólica para la literatura universal fue la escogida por la Conferencia General de la UNESCO para rendir un homenaje mundial al libro y sus autores, y alentar a todos, en particular a los más jóvenes, a descubrir el placer de la lectura y respetar la irreemplazable contribución de los creadores al progreso social y cultural.

La idea de esta celebración partió de Cataluña (España), donde este día es tradicional regalar una rosa al comprador de un libro.

Con esta iniciativa, de la que se hace eco el mundo entero, la UNESCO pretende fomentar la lectura, la industria editorial y la protección de la propiedad intelectual por medio del derecho de autor.

(Ilustración: “Books” by DelRey)

Haiku rompeolas

"Untitled 472" by ErosTurranos

Rompeolas, qué paz

de domingo te robas.

Qué fuego en mi mar…

(© 2011 Abrazador)

La ética medioambiental, a propósito del Día de la Tierra

Hoy 22 de abril se celebra el Día de la Tierra, instaurado en 1970 por el senador estadounidense Gaylord Nelson, que en sus clases animaba a los estudiantes para que desarrollasen proyectos de sensibilización medioambiental en sus comunidades.

Pero por muy de moda que esté la ética medioambiental, todavía no se puede hablar de una verdadera ética, sino de simples códigos deontológicos de protección ambiental. Un código deontológico es una serie de normas que formulan y asumen quienes llevan a cabo una correcta actividad profesional. En ellos se recogen los valores éticos de cualquier profesión. Eso es lo que se ha hecho pero aplicados a la protección del ecosistema.

Si se han creado estos códigos se debe al miedo que encierra el cambio climático y la escasez de los recursos naturales. Por tanto es sólo el interés, el utilitarismo o una visión estratégica lo que ha llevado a varios sectores a abogar por una reformulación ética que se desvíe de la ruta del colapso ecológico.

Hablar de una verdadera ética medioambiental se referiría a considerar a la naturaleza como un ente con valor en sí mismo. Un código deontológico cumple con su función, ya que permiten sentar las bases normativas para una mayor protección del medio ambiente o por lo menos una menor aniquilación de éste.

Al usarse la gente acata dichas normas, no necesariamente por un amor o respeto a la naturaleza, sino porque prefiere esta condición, frente a la posible incomodidad que acarrearía no poder disfrutar más de los beneficios que le otorga los recursos naturales.

Queda camino que recorrer para considerar que la naturaleza se merece un reconocimiento ético por lo que significa en sí misma. Días como hoy invitan a este tipo de reflexiones.

Ilustración: Bigshot-0

Don’t blame the elephant (Haiku – De la serie Desabrazos urbanos)

"Bipolar Bad" by Mitraysig

Besas el odio,
la piedra en el camino,
la nube negra.

Te urge el bipolar
encanto de mi risa,
la dentellada.

Usurpas el sol
que asoma en las paredes
de esta guarida.

Whatever you do
–even if don’t do anything–,
don’t blame the elephant.

(© 2011 Adrian R. Morales)



La frase (127)

“La razón se compone de verdades que hay que decir y verdades que hay que callar”.
(Conde de Rivarol)
Ilustración: “Caminos de la Razón” by Gesign
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