Posted by: Adrian Morales on: Julio 31, 2008

Ilustración: Ulrike Vater
Con el siquiatra. Consulta cuatro.
¿Conoce el último grito en terapias alternativas? ¿La chocolaterapia, doctor? Esa es antiquísima, amigo. A-bra-zo-terapia. Se la receto. Es ecológica, no contamina, no tiene efectos secundarios, es gratuita, hace más llevaderos los días, llena vacíos, es portátil, democrática, cualquiera es candidato a un abrazo… Es más, si le cuesta trabajo practicarla, por timidez o por lo que sea, empiece por autoabrazarse.
En ese caso no haga como el avestruz…. Recuerde que el ojo del avestruz es más grande que su cerebro. Mi amigo es un tipo raro y místico, cualquier cosa que yo le diga es poco para describirlo, él rompe los moldes de la imaginación… Y de los sueños. ¿Por qué no me dijo que era la persona con quien soñó? ¿Se lo contó? Siente temor. Es normal, usted no ha crecido lo suficiente, no ha aprendido a confiar en la naturaleza humana. No sé cómo tratarlo, soy rudo a veces, temo que mis palabras lo hieran, ya ha sucedido por mi falta de tacto. Es que mi amigo no es de este mundo, doctor… ¿Ah! ¿Vino de otro planeta?
¿Por qué admira tanto a la Madre Teresa? ¿Porque para ella el placer radicaba en estar con el lodo hasta las rodillas, mitigando el sufrimiento de niños pobres y enfermos? No se torture más, usted no va a cambiar la historia. Siempre habrá alguien que dé el beso y otro que simplemente ofrezca la mejilla, personas que amarán más los números que las palabras. ¿No lo leyó o lo oyó en algún lado: los adultos siempre se equivocan? Recuerde que lo que cura a unos puede matar a otros. Debe ser que me obsesioné con las recetas de salmón, doctor. Es un mundo fascinante, incluso para quien no le guste cocinar: salmón al curry con arroz basmati, salmón empanado con guarnición, salmón con hierbas y puré de patata, salmón curado con salsa de rábano silvestre, salmón con espinacas rehogadas, lomos de salmón fritos con risotto de verduras, hamburguesas de salmón, salmón ahumado con guacamole, salmón al vodka, salmón Sole Mio…
Faragmento de la novela en preparación Salmón al horno.
© Adrian R. Morales
Sembraron un abrazo: